15 de febrero. Día Internacional del Cáncer Infantil
Día Internacional del Cáncer Infantil
Hoy en nuestro centro educativo damos visibilidad al día Día Internacional del Cáncer Infantil.
Es un día para mirar de frente a una realidad que, muchas veces, creemos lejana. Pero el cáncer infantil no avisa. No pregunta. No elige el momento adecuado. Llega un día normal. Después de una clase, de un entrenamiento, de una comida en familia. Llega cuando todo parecía seguir su curso habitual.
Y de repente, la vida cambia.
Si os hablamos de datos y de números os podemos decir que a nivel mundial, unos 400.000 niños, niñas y adolescentes de 0 a 19 años son diagnosticados con cáncer cada año. En nuestro país, anualmente, se diagnostican alrededor de 1.500 a 1.600 casos nuevos de cáncer en niños y adolescentes. Es por ello que el cáncer infantil sigue siendo una de las principales causas de muerte por enfermedad en nuestro país.
Como os hemos dicho anteriormente, todos esos chicos y chicas hacen una vida normal hasta que de pronto el hospital sustituye al patio del recreo. Pasan de estar con amigos, profesores y familias a estar en un hospital rodeados de otros niños y niñas con la enfermedad. Cambian su material escolar y de ocio por tratamientos para hacer frente a la enfermedad. Y la familia aprende, casi sin darse cuenta, un nuevo lenguaje: quimioterapia, radioterapia, trasplante, médula, recaída, ensayo clínico, esperanza.
Y junto al miedo de todo el proceso aparece también algo inmenso: la fuerza.
La buena noticia es que, gracias a los avances médicos y a la investigación, en países como España la supervivencia general se sitúa alrededor del 80 % para los niños y adolescentes diagnosticados con cáncer. Eso significa que la mayoría de los niños, niñas y adolescentes que hoy se enfrentan a un diagnóstico pueden llegar a curarse, algo que era imposible hace décadas. Este cambio es debido a la investigación. Sin embargo, muchos niños y niñas no pueden curarse porque aún no han creado el fármaco que pueda hacerlo posible.
Es por ello que os animamos a que nos ayudéis. ¿Cómo?
El cáncer infantil no solo se combate con medicamentos. Se combate con investigación. Cada avance científico salva vidas. Cada ensayo, cada estudio, cada hora en un laboratorio es una oportunidad más para que un niño vuelva a casa, vuelva al aula, vuelva a jugar.
Por eso hoy defendemos la importancia de invertir en investigación. No es un gasto. Es una apuesta por la vida. Es garantizar tratamientos más eficaces y menos agresivos. Es aumentar las posibilidades de curación para que la supervivencia alcance el 100%.
Colaborando con el mercadillo solidario que llevamos a cabo el equipo de Bienestar, Igualdad y Protección del centro y el alumnado de filosofía, podéis comprar productos de Aladina o Baby Pelones de Juegaterapia. Ese dinero irá destinado a la investigación del cáncer infantil y a mejorar los hospitales para que la atención sea mucho más integral.
Donar médula no es donar la médula espinal. Es un procedimiento seguro que puede convertirse en la única esperanza para muchos niños y niñas. Inscribirse como donante es un gesto solidario, voluntario y responsable. Es decir: “Si alguien me necesita, aquí estoy”.
Quizá ahora somos jóvenes para donar, pero no somos jóvenes para informarnos, para concienciar, para hablar en casa, para construir una sociedad más solidaria.
Hoy homenajeamos a quienes están luchando. También a aquellos chicos y chicas que lo han superado. Y no podemos olvidarnos de todos aquellos que se fueron pero que dejaron sus legados convertidos en investigación y esperanza.
Hoy levantamos la voz por ellos y les mandamos este aplauso.
Para terminar os pedimos que cojáis un post-it y escribáis algo alegre para realizar la lista de la felicidad que nos pide Juegaterapia.
Gracias, os dejamos unas fotos del acto.


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